martes, 3 de junio de 2014

Flor pálida

Te pido que, por favor, nunca te acostumbres a mí
Porque en el momento en que lo hagas
Ya no podré sorprenderte, hacerte sonreír, ser feliz

Te pido, además, que nunca te vayas, que no te alejes
Que no prives a mi piel de la tuya
A mis ojos de tu mirada, a mi nariz de tu olor, a mi boca de tus labios y su sabor... a mis oídos de tu risa y tu voz
Porque te siento con todos mis sentidos, cuerpo y corazón

A cambio te prometo algunos versos poco rimados
Mil mañanas, amaneciendo en tu espalda
Ochocientos mil besos pareados en tus labios rosados, mis manos jugando con tu pelo y el cuerpo entrelazado

Te doy también mis minutos, mis sonrisas y mis ojos
Son tuyos, te pertenecen
¿El tiempo? El bien más preciado, nunca se recupera
¿Las sonrisas? Felicidad en estado puro, eres tú quien la genera
¿Mis ojos? Donde vives, donde adoro que estés, donde me encanta "encerrarte" y te sientas protegida también

Quizás, todo esto podamos resumirlo en dos palabras
Dos simples y preciosas palabras
Que perderían todo su valor por separado
Por suerte, no es el caso...
                                         ... te quiero