Extraños días, días extraños
Sonrisas flojas, que me hacen daño
Que cuando miras, pero no sientes
Creo que muero, así muy lentamente
Pasotismo puro y duro, el tuyo
Que sí, que no, que falta impulso
Miradas vacías que no dicen nada
Que no pido tanto, ni tan solo una llamada
Incomprensible, inexplicable
Intransigente, inestable
Una línea para cada una
Ahora di tú cuál es la tuya
Que se vuelve difícil, imposible
Que ya no quiero ni oír qué dices
Es verte y siento un escalofrío
Ya no sé si por bueno o por hastío
Los días se pasan vacíos, en calma
Que estoy cansada de la falta de llamas
Que mi vida se ha convertido en algo
Difícil ahora mismo de remediarlo
Eres algo, bueno, malo, que más da
Si al final lo que yo haga, nada importa
Egoísmo ya cansino que me asfixia
Quiero salir ya de esta maldita injusticia
Dar un adiós puro y certero a esta sensación
Que me quite de una vez esta desazón
Volar, vivir, saltar, con libertad
Sin tenerte en mi cabeza ni un minuto más
Quiero andar y andar hasta que me duelan los pies
Alejarme ya de todo, para así poder ver
Desde la lejanía como ya nada me hace daño
Que ni tú, ni ellos, ni nadie, me atará de manos
Ahora me despido con una sonrisa valiente
Con la esperanza puesta en hacerle frente
Adiós, adiós, ya nos veremos
Si es que, quizás, nos reconocemos
No hay comentarios:
Publicar un comentario