martes, 14 de febrero de 2012

Adiós, adiós

Extraños días, días extraños

Sonrisas flojas, que me hacen daño

Que cuando miras, pero no sientes

Creo que muero, así muy lentamente


Pasotismo puro y duro, el tuyo

Que sí, que no, que falta impulso

Miradas vacías que no dicen nada

Que no pido tanto, ni tan solo una llamada


Incomprensible, inexplicable

Intransigente, inestable

Una línea para cada una

Ahora di tú cuál es la tuya


Que se vuelve difícil, imposible

Que ya no quiero ni oír qué dices

Es verte y siento un escalofrío

Ya no sé si por bueno o por hastío


Los días se pasan vacíos, en calma

Que estoy cansada de la falta de llamas

Que mi vida se ha convertido en algo

Difícil ahora mismo de remediarlo


Eres algo, bueno, malo, que más da

Si al final lo que yo haga, nada importa

Egoísmo ya cansino que me asfixia

Quiero salir ya de esta maldita injusticia


Dar un adiós puro y certero a esta sensación

Que me quite de una vez esta desazón

Volar, vivir, saltar, con libertad

Sin tenerte en mi cabeza ni un minuto más


Quiero andar y andar hasta que me duelan los pies

Alejarme ya de todo, para así poder ver

Desde la lejanía como ya nada me hace daño

Que ni tú, ni ellos, ni nadie, me atará de manos


Ahora me despido con una sonrisa valiente

Con la esperanza puesta en hacerle frente

Adiós, adiós, ya nos veremos

Si es que, quizás, nos reconocemos

No hay comentarios:

Publicar un comentario