miércoles, 23 de enero de 2013

Porque...

Porque...

...podría darte mil razones para que esto nuestro fuese eterno;
así queda expuesto:


Porque tus besos sacian mi cordura de locura

Porque tus manos, esas que me van rozando,
dejan fuera de juego a mi razón

Porque ese lunar de tu espalda encontró al fin a su gemelo en mi cuello

Porque una pestaña tuya me sirve para pedir un deseo,
y mi pasión


Porque cuando suspiras, mi nombre se escapa entre tus labios
y dejas a mi mente paralizada

Porque si te tengo cerca no puedo ser dueña
de mí misma

Porque son esos ojos tuyos de forma almendrada

Porque cada noche duermo entre tu piel
y caricias


Porque cuando reímos juntos
el mundo entero ya no importa

Porque al caer en una cama siento que me arropas

Porque, delicado,
recorres mi cuerpo con dulce furia

Porque las rodillas me fallan
y eres tú quien en sus brazos me arrulla

Lluvia

Me siento a ver la lluvia
Como por la calle corre
Y busco entre las gotas tu silueta
Pero, ¡maldita sea! Se esconde

Siempre tuvo ese punto
De puro romanticismo
Queriendo estar bien juntos
Y nuestras bocas se hacen añicos

Notar que un temblor
Estremece tu suave espalda
Lo calmaré con el calor
De mi tez mojada

Cuánta melancolía
Al estar tras la ventana sentada
Recordando aquellos otros días
En que me arropabas entre tus sábanas

Seguiré mirando el agua
Como corre calle abajo
Esperando verte, ¡qué hazaña!
Y tú, sin aparecer en este otoño amargo...

La mar

Eres quien nuestra piel roza y besa
A quien la Luna dedica su bostezo
El sol se asoma perezoso, sentándose a la mesa
Para que podamos contemplarlo a lo lejos

Un baile de tonos de azul si un haz de luz te atraviesa
Con tu suave abrazo me mezo
Compañera del cielo, tan vieja
El reflejo de cualquiera vuelves suavidad de terciopelo

Poseidón entre tus raíces habita
Rey de las criaturas marinas
Miles de hombres te han regalado su vida
Y, además, te dedican canciones cual niña

Te extiendes por más de medio mundo
Nuestro planeta casi toma tu nombre
Eres, has sido y serás icono de culto
Por siempre habrá quien te recuerde y te honre