miércoles, 23 de enero de 2013

Porque...

Porque...

...podría darte mil razones para que esto nuestro fuese eterno;
así queda expuesto:


Porque tus besos sacian mi cordura de locura

Porque tus manos, esas que me van rozando,
dejan fuera de juego a mi razón

Porque ese lunar de tu espalda encontró al fin a su gemelo en mi cuello

Porque una pestaña tuya me sirve para pedir un deseo,
y mi pasión


Porque cuando suspiras, mi nombre se escapa entre tus labios
y dejas a mi mente paralizada

Porque si te tengo cerca no puedo ser dueña
de mí misma

Porque son esos ojos tuyos de forma almendrada

Porque cada noche duermo entre tu piel
y caricias


Porque cuando reímos juntos
el mundo entero ya no importa

Porque al caer en una cama siento que me arropas

Porque, delicado,
recorres mi cuerpo con dulce furia

Porque las rodillas me fallan
y eres tú quien en sus brazos me arrulla

No hay comentarios:

Publicar un comentario