Vámonos a ninguna parte
Donde el reloj no corra
Y las luces, inconstantes
No puedan decir la hora
Ven, coge mi mano
Entrelaza tus dedos con los míos
Deja que se confunda el tacto
Entre versos y latidos
Entornas los ojos
Enseñando los colmillos
De la boca el lobo
Donde me pierdo contigo
El seseo en tus labios
Es la más dulce caricia
El roce de tus manos
Por mi piel se vuelve avaricia
Los escalofríos recorren
Hasta los rincones de mi mente
Cada vez que rompes
La distancia entre los frentes
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