viernes, 28 de septiembre de 2012

Con un guiño tuyo, la luna se llena desde el cuarto menguante
En tan solo un instante
Robándole esa blancura suya
A la piel de los amantes
Que queda desnuda por culpa de unas manos locas
Que están pidiendo con el corazón en la boca
Que toda esa pasión
Halle su lugar en ese ser sin ropa

Con una medio sonrisa, esa que se esconde en tu comisura
El cielo pierde su poca cordura
Dejando caer estrellas mil en la noche
Para que te acompañen en todas tus locuras
De puntillas por un callejón en fiesta
Con tus zapatos en la mano, y un champán de marca modesta
Desfilas para vagabundos
Borrachos y putas en sus puertas

Con un desaire que describes con tu pelo negro
Se levantan los vientos
Que traen desde los lejanos puertos
Ese amor que codicias, del que se escriben cuentos
Esa ingenuidad que asoma a tus mejillas
Cuando un varón Dandy toca tus manecillas
Y el rubor tiñe con rapidez tu rostro
Dejándote encandilada, como una joya para una niña

Imaginación perdida


La censura de la mente es como un cinturón
Va apretando cada vez más hasta que te quedas sin respiración
O en este caso… sin imaginación

Las palabras no salen fluidas, sino atadas y esquivas
Menos aún lascivas
Las lees y no las sientes en tu espina

Por más que intento hablar de cualquier cosa
Salen los mismos topicazos de media hoja
¡Así no vale la pena ni la prosa!

Mira, aquí entre nos, esto es algo muerto
Aunque lo intentes, mientes, te lo apuesto
Vas a perder la mano, por modesto

Tú mejor dale al vodka, a tu copa maltrecha
Que la visitas cada noche buscando una brecha
Para escribir algo de eso, de poetas

Temas que están cansados en bocas secas
Buscas ese juego de palabras en tu libreta
Creyéndote un Sabina de media letra


Enturbias tu cabeza con humos inhalados
Escribes entonces, te crees inspirado
No ves que quien habla es un chalado deslenguado

Pasas horas en un cuarto pintado de lamentos
Con paisajes que se forman con tu humor ceniciento
Mientras los minutos te van devorando por momentos

Escribir con la ilusión del primer día
Que una fuerza te guía entre palabras vacías
Para darles un sentido, uniéndolas en melodía

Puede que ya esté todo inventado
Que por muchos que lo intentes
No sea más que otro texto desalmado

Incomprensión

Por una mirada tuya, daba minutos
Si ya eran tus labios, tocaba el orgullo
Llegando a la piel, eran suspiros
Después al Edén, pagando en murmullos

Rozando tu cuerpo, y perdiendo mi aliento
Enredando mis manos en tu pelo, brisa de viento
Besando tu... todo, robando mi cordura
Queriendo solo un poco, cantando lamentos

En una noche llena de confusión y caos, así tonta
Casi me viniste a tirar a la cara la copa
Para echarme de tu vida sin miramientos
Y yo sentada en mi cama sin entender qué es lo que toca

La claridad nunca estuvo conforme, era innombrable
Tampoco es que te cansaras de plantarme con tus desaires
La palabra clave en nuestra relación: incomprensión
Nunca llegó a ser del todo cómodo, más bien inviable

La sádica, retorcida y fascinante

La sádica, retorcida y fascinante
Que usaba las notas de amor
de sus amantes
Para componer canciones de penas
sin letras
Más que desconcertantes

Se reía, creyéndose libre
En su mesa de alabastro, cual niña
A los pobres miserables que en sus redes caían
Se les oía
esos lamentos tan tristes

Picadillo de sesera, corazón y vientre
De eso se alimenta
Se nutre, le da fuerza
Y a aquellos que desfilan por su puerta
Les da su carne de insensible
Para que la recuerden siempre

Intentabas callar
Mi boca seca de pedir perdones
Cuando
por tu puerta no hacían más que desfilar pendones
Con la lascivia en sus bocas
Y tu saliva en sus pezones

Lo que tú pensabas osadía
No era más que paganismo
Imagen de culto
Narcisista
Y hasta había quien te pagaba
Por tus artes de mano y punto