La censura de la mente es como un cinturón
Va apretando cada vez más hasta que te quedas sin respiración
O en este caso… sin imaginación
Las palabras no salen fluidas, sino atadas y esquivas
Menos aún lascivas
Las lees y no las sientes en tu espina
Por más que intento hablar de cualquier cosa
Salen los mismos topicazos de media hoja
¡Así no vale la pena ni la prosa!
Mira, aquí entre nos, esto es algo muerto
Aunque lo intentes, mientes, te lo apuesto
Vas a perder la mano, por modesto
Tú mejor dale al vodka, a tu copa maltrecha
Que la visitas cada noche buscando una brecha
Para escribir algo de eso, de poetas
Temas que están cansados en bocas secas
Buscas ese juego de palabras en tu libreta
Creyéndote un Sabina de media letra
Enturbias tu cabeza con humos inhalados
Escribes entonces, te crees inspirado
No ves que quien habla es un chalado deslenguado
Pasas horas en un cuarto pintado de lamentos
Con paisajes que se forman con tu humor ceniciento
Mientras los minutos te van devorando por momentos
Escribir con la ilusión del primer día
Que una fuerza te guía entre palabras vacías
Para darles un sentido, uniéndolas en melodía
Puede que ya esté todo inventado
Que por muchos que lo intentes
No sea más que otro texto desalmado
No hay comentarios:
Publicar un comentario