viernes, 28 de septiembre de 2012

La sádica, retorcida y fascinante

La sádica, retorcida y fascinante
Que usaba las notas de amor
de sus amantes
Para componer canciones de penas
sin letras
Más que desconcertantes

Se reía, creyéndose libre
En su mesa de alabastro, cual niña
A los pobres miserables que en sus redes caían
Se les oía
esos lamentos tan tristes

Picadillo de sesera, corazón y vientre
De eso se alimenta
Se nutre, le da fuerza
Y a aquellos que desfilan por su puerta
Les da su carne de insensible
Para que la recuerden siempre

Intentabas callar
Mi boca seca de pedir perdones
Cuando
por tu puerta no hacían más que desfilar pendones
Con la lascivia en sus bocas
Y tu saliva en sus pezones

Lo que tú pensabas osadía
No era más que paganismo
Imagen de culto
Narcisista
Y hasta había quien te pagaba
Por tus artes de mano y punto

lunes, 6 de agosto de 2012

Indiferencia infumable


No me apetece personalizar
Cuentos inexplicables
A veces irrepetibles
Y otras, impensables

Se me escapa entre los dedos
Pierde su nitidez
Si cojo las cosas y lo intento
Me miras con altivez

Es tan difícil tratar con un corazón
Que se halla inestable a mi desazón
Que ni es mío ni de nadie
Pero a todos nos tienes esperando,
¡maldición!

El aire, liviano, te sirve de excusa
Para volar alto, bien lejos
Me dejas en la tierra, sola y reclusa
Mientras te conviertes en velo de espejo

Mi hogar eras tú, tu interior
Entre el calor de tu piel fresca
Que en abrazos calmabas mi temor
Y tus labios perdían mi cabeza

Pero pasó el tiempo, y tu estupidez
La tenías guardada con mucho celo
Hasta que me la mostraste para ver
Que ya no había guardián de mis anhelos

No eres más que vacío
Enturbiando el agua más pura
A mi mente llenaste de hastío
Y a mi corazón… de dudas

Paso tras paso voy tras tu estela
Parece que no acabo de darme cuenta
Que no eres más que la llama de una vela
Que se apagará cuando yo quiera

Abriré la ventana de mis sentimientos
¿Para la suave brisa? ¡No!
Que vengan tifones, mareas y vientos
Y te lleven… ¿lejos?
No hace falta
Con que no te vuelva a ver más
Me basta, adiós lamentos

sábado, 30 de junio de 2012

Libérate


Una jaula, ahí es donde te retengo. Entre las cuatro paredes de la habitación de mi mente, bajo el oscuro cielo en el valle de mi memoria, sobre el frío suelo de mis emociones, así te retengo yo en mi cabeza. Me susurras, pidiendo un rescate de oro maldito, poniéndome trampas en mis sueños repletos de ti, hasta que mis ojos deciden abrirse quitándote la nitidez, como el que tira agua a un cristal y lo deja secar al sol. Así eres tú conmigo, pues, como te retengo en la prisión de mi cuerpo, me haces pagar el arrendo. Espero que, al menos, y por cortesía, me vayas abandonando con cada lágrima derramada, hasta que de ti no me quede más que un vano recuerdo marchito. Mi piel parece de hormigón, mis huesos de acero, mi corazón… ¡Ay! Mi corazón se ha hecho veneno con tu dulce quemazón de aguardiente barato. Directamente de la botella te bebí, sin pensar en la resaca que me dejarías, a saber por cuánto tiempo habré de pagarte la cuenta… Pero, ya te digo, sigue luchando por salir. A veces, cuando te pienso, me duele la cabeza de tanto que intentas escapar, raspando los muros acorazados con tus afiladas uñas de cuervo (pues cual pájaro carroñero te cerniste sobre mí). Pero estoy tranquila, porque sé que el día que me de cuenta de que hay una ventana en las paredes de mi mente, será cuando corra el viento libre sin tu presencia, refrescando mi cabeza de tu perfume de indiferencia y escepticismo hacia la vida.

No sense!


Un color sin sombra. Una manta que no arropa. Sin las estrellas saludando, la noche no encuentra su función, sumida en el letargo. Vacío, exento de todo sentido para ti y para… ¿mí? Para qué mentir, tus huesos descubiertos revelan que ya dejaste morir la juventud, cuando es tu mejor y tu peor amiga: la mejor porque te brinda la vida, la peor porque te abandona. Mis ojos están cerrados, ya se cansaron de tanto fanatismo y excentricidad. No consigo gobernarlos. Y tú… tú no tienes amor. Fría esterilidad de guantes de plata, crees que la distancia te va a salvar. ¡JÁ! Valiente ilusión te gobierna en el primer invierno de tu vida.

Primeros amores

Ya nunca me sorprendo a mí misma pensando en ti. Aunque habitemos el mismo suelo y respiremos el mismo aire, aunque las mismas miles de estrellas nos contemplen igualmente desde el cielo, ya no eres de mí una parte. Es extraño cómo el primer amor se puede sentir como alguien ajeno, ¿será porque nunca nos dijimos "te quiero", aún cuando mi boca ardía por hacerlo? Años de compañía, risas y anhelos compartidos, de sueños de niños y momentos tardíos, que ahora se escurren por el alfeizar de mis ojos para diluirse en el mar de los recuerdos olvidados. Qué contradictorio es todo... ¡y qué efímero! A fin de cuentas, ¿qué son unos pocos años de nuestras vidas compartidos? No vale más el tiempo, sino el olvido. Y tú, antiguo querido mío, ya te has ido.

domingo, 6 de mayo de 2012

Imaginación perdida


La censura de la mente es como un cinturón
Va apretando cada vez más hasta que te quedas sin respiración
O en este caso… sin imaginación

Las palabras no salen fluidas, sino atadas y esquivas
Menos aún lascivas
Las lees y no las sientes en tu espina

Por más que intento hablar de cualquier cosa
Salen los mismos topicazos de media hoja
¡Así no vale la pena ni la prosa!

Mira, aquí entre nos, esto es algo muerto
Aunque lo intentes, mientes, te lo apuesto
Vas a perder la mano, por modesto

Tú mejor dale al vodka, a tu copa maltrecha
Que la visitas cada noche buscando una brecha
Para escribir algo de eso, de poetas

Temas que están cansados en bocas secas
Buscas ese juego de palabras en tu libreta
Creyéndote un Sabina de media letra

Enturbias tu cabeza con humos inhalados
Escribes entonces, te crees inspirado
No ves que quien habla es un chalado deslenguado

Pasas horas en un cuarto pintado de lamentos
Con paisajes que se forman con tu humor ceniciento
Mientras los minutos te van devorando por momentos

Escribir con la ilusión del primer día
Que una fuerza te guía entre palabras vacías
Para darles un sentido, uniéndolas en melodía

Puede que ya esté todo inventado
Que por muchos que lo intentes
No sea más que otro texto desalmado

miércoles, 18 de abril de 2012

¡Volar!

Ese miedo a saltar, a sentirme flotar

Poder atravesar la sala con sólo mirar

El instinto creo que me juega malas pasadas

Una voz que callo y no veo la jugada


Una cadena que me atrapa y no me deja volar

Que se ancla aquí en mi pecho y no me deja respirar

Que siempre siento unas ansias de libertad

No es fácil satisfacerlas, esto se llama precariedad


Siempre hay un maldito muro que no puedo esquivar

Nunca me propongo intentarlo derribar

El miedo al fracaso a veces me corrompe

Mi espontaneidad corre… y se esconde


Venga, tío, ven y dame mis alas

Que voy a echar a volar hasta las cataratas del Niágara

Haré de mi vida lo que a mí me apetezca

Sin preocuparme de lo que al resto le parezca


Si dejas que las preocupaciones dominen tu vida

Al final, cuando te llegue la muerte, buscarás una salida

No tendrás ningún momento genuino

Que puedas atesorar contigo en tu destino


Al barquero págale con tus monedas

Que los momentos de tu existencia no pagan la cuenta

Y ahora, por favor, permíteme volar

Bajo cualquier cielo, sobre cualquier mar